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lunes, 3 de junio de 2019

Campeones de Europa

Ha sido un fin de semana incomparable. A decir verdad, ha sido una temporada incomparable. Culminar una campaña así con la consecución de la Copa de Europa es un premio monumental, además de un éxito muy merecido. Y es que hemos afrontado un torneo realmente complejo. Desde la fase de grupos, nos supimos amoldar a las circunstancias y mejorar paso a paso, peldaño a peldaño, lo que nos ha terminado llevando hasta un triunfo que se fundamenta en la lucha colectiva y en las ideas deportivas y psicológicas de Jürgen Klopp. Para mí, en lo personal, este título del Liverpool significa mucho. Primero, porque tras varios años, volvemos a levantar un trofeo. En este caso se trata del trofeo más importante a nivel europeo y, por consiguiente, a escala global. Segundo, por lograrlo con esta plantilla y con este cuerpo técnico, a los cuales adoramos. Tercero, porque Madrid se convierte a partir de ahora en el emplazamiento de la sexta Copa de Europa, en el sexto curso del blog al que decidí denominar Liverpool FC in Madrid City. Juntos atravesamos un camino complicado, de emoción y sufrimiento, pero al fin la recompensa es nuestra.

Ha sido un fin de semana incomparable, ya lo creo. El viernes cantábamos y bailábamos por las calles del centro de Madrid. El sábado nos reuníamos en la zona habilitada a los seguidores en la Avenida Felipe II, junto al Palacio de los Deportes. Compartir la felicidad de ser Campeones de Europa con familiares, amigos, conocidos y desconocidos fieles a los Rojos, y hacerlo en la ciudad en la que vivo, va a formar parte de una experiencia que siempre recordaré. Gracias al club, a los jugadores y al cuerpo técnico por permitirnos soñar, vibrar y ganar. Gracias a todos los internautas por haber leído mis textos durante tantas temporadas. El blog va asomándose a su conclusión, y no podría existir un final mejor.

jueves, 12 de octubre de 2017

Los elegidos

Coutinho y Mané han sido seleccionados entre los treinta futbolistas que optan al Balón de Oro en el presente año 2017. Es evidente que no se lo llevarán, pero el hecho de que dos jugadores del Liverpool se encuentren en esa lista es un motivo de orgullo, a pesar de que el galardón es casi una anécdota y apenas tiene repercusión deportiva tangible. Desde que Messi y Cristiano Ronaldo alcanzaron la madurez absoluta, el Balón de Oro es cosa suya. Por tal motivo, el premio en cuestión apenas genera interés en la era contemporánea debido a que es obvio que se lo van a dar a uno de ellos. Sin embargo, en mi condición de seguidor del Liverpool, quiero felicitar a Coutinho y a Mané por haberse abierto hueco en un repertorio plagado de estrellas, demostrando así que en Merseyside se cuida y se promueve el buen fútbol en estos tiempos confusos en los que lo mediático supera casi siempre a lo futbolístico.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Situaciones incómodas

Soy de la opinión de que la negativa del club a la posibilidad de vender a Coutinho este verano se debe, en lo primordial, a una cuestión de gestión estratégica por encima del valor en lo deportivo. Que los mandatarios se posicionasen públicamente en contra de traspasar al jugador implicó una declaración de intenciones, anulando por completo la imagen que hemos ido generando en los años precedentes de entidad dispuesta a desprenderse de futbolistas de renombre a cambio de generosas cantidades de dinero. El convencimiento generalizado es que a Coutinho le resta una temporada en la plantilla antes de salir a otro equipo. A sabiendas de ello, impedir que su marcha se produjese en agosto de 2017, ocho meses después de su renovación, ha sido una maniobra que lanza un claro mensaje de cara al futuro: tenemos un proyecto que defender.

El problema recae ahora sobre Jürgen Klopp -empezando, tras el parón internacional, por la visita de mañana al Manchester City-, ya que según parece, Coutinho quería marcharse al Barcelona y tanto él como los individuos que le rodean se sienten molestos. Su reincorporación al colectivo va a resultar un reto incómodo, sin ninguna duda, no obstante por encima de las discrepancias debe prevalecer la profesionalidad y el cumplimiento del compromiso firmado por ambas partes a lo largo del curso anterior. Confío en nuestro entrenador, eso por descontado, sin embargo y en mi condición de seguidor, no voy a olvidar la actitud de Coutinho. Se ha comportado de manera deshonesta con la entidad, con los compañeros y con la afición. Y el Liverpool FC, por encima de nombres propios, es siempre lo primero.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Apuntes de un mercado grotesco

Mohamed Salah es un tipo feliz. Se le nota desde el primer día que vistió la equipación del Liverpool. Quizás los seguidores deberíamos aprender de su actitud y olvidar de una vez por todas la locura de mercado de fichajes que hemos vivido en las últimas semanas. No voy a emitir un juicio prematuro con respecto a las llegadas del propio Salah, de Solanke, de Robertson, de Keita o de Chamberlain, ya que eso lo determinará su futuro rendimiento en el equipo. Lo único que puedo hacer es cambiar de actitud de cara a las próximas ventanas de traspasos. Me refiero, en concreto, a la necesidad de ser capaz de adoptar una postura escéptica y dejar de considerar a las redes sociales como fuentes fiables de información. Las mentiras y exageraciones que se han ido publicando en gran cantidad de medios de comunicación y en numerosas cuentas de Twitter a lo largo del verano darían para una novela de terror. Supongo que de tal sinsentido colectivo nacerá una nueva cura de espanto en la comunidad social del club. Y espero que también en otras comunidades deportivas.

PD: Naby Keita no jugará en el Liverpool hasta la temporada 2018/19, no obstante sienta bien saber que hemos atado a uno de los futbolistas con mayor proyección del panorama.

sábado, 22 de abril de 2017

La falta de disciplina

En un equipo deportivo es necesaria una amplia dosis de disciplina. Sin ella, el desastre está garantizado. Que Jürgen Klopp apartase de la plantilla a Sakho por falta de la misma fue un acto de valentía. Escribo semejante afirmación debido a que en las últimas semanas, he leído por las redes sociales algunos comentarios sobre el jugador en cuestión que me resultan un tanto desconcertantes. Lamenté la sanción de la UEFA a Sakho en el tramo final de la pasada campaña. Pero no lo hice porque fuese una pieza clave en los esquemas defensivos del colectivo, sino porque era una injusticia. Me refiero a que, en mi opinión, Sakho nunca llegó a ser un central de plenas garantías en el Liverpool. Ahora que presta sus servicios en el Crystal Palace, ciertos sectores de nuestra comunidad social comentan que su rendimiento es excelente. Le deseo lo mejor al futbolista, sin embargo en la decisión de mantener al tipo al margen del grupo, apoyo al máximo a nuestro técnico puesto que, como ya os he explicado, sin disciplina no se va a ninguna parte.

jueves, 16 de febrero de 2017

Mochileros

Me sorprende las prisas con las que algunos futbolistas se marchan a pasar unos días de vacaciones a otros países en cuanto se produce un breve parón en las competiciones domésticas. Bien es cierto que luego pienso en sus salarios y en las facilidades que deben tener en los aeropuertos y lo comprendo. Por poner un ejemplo, Coutinho se fue a Italia tras el partido del pasado sábado, aprovechando la jornada de libertad de la que disfrutaba la plantilla. El caso es que ahora que tengo mi nueva mochila del Liverpool, la que atravesó varios países europeos hasta llegar a su destino y que aparece en la foto que acompaña las presentes líneas, reflexiono sobre cuándo la estrenaré y en qué circunstancias. Lo que doy por seguro es que no será en un costoso viaje lejano al estilo de los deportistas de primer nivel.

jueves, 2 de febrero de 2017

Una buena noticia

Recuerdo que hace tiempo escribí un texto en este mismo portal en el que fantaseaba con tener, en un hipotético futuro, algún tipo de relación con la Academia de fútbol del Liverpool. No obstante, me referiré específicamente a la época actual, que es la que nos interesa. El equipo viene de completar un mes de enero desastroso, culminado con la eliminación de la FA Cup a manos del Wolverhampton y con un empate en liga frente al Chelsea, con Mignolet ejerciendo de héroe tras detener un lanzamiento de penalti a falta de no mucho para la conclusión de la contienda. Dicho lo anterior, la mejor noticia que hemos recibido durante estas duras semanas ha sido, sin duda, la incorporación de Steven Gerrard a la Academia en calidad de entrenador. No es de extrañar que sea una leyenda de su nivel la que haya alcanzado mis propósitos de trabajar en las entrañas del club. Al fin y al cabo, aquellos que han triunfado vistiendo la camiseta roja siempre tienen mayores probabilidades de regresar al Liverpool que un simple seguidor que, además, vive a bastantes kilómetros de distancia.

PD: Puede que la segunda mejor noticia del mes de enero tenga que ver con el hecho de que Adam Lallana fuese elegido jugador inglés del año. Mi reconocimiento y felicitación.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Partido tras partido

El año está a punto de llegar a su final y al Liverpool todavía le queda un partido que afrontar en la tarde del día de mañana. Recibimos al Manchester City en lo que, en mi opinión, es una jornada traicionera. La Premier League no descansa y hasta en la misma noche de fin de año se colocan enfrentamientos de alto nivel. Si hay una manera de denominar a 2016, pienso yo, es como el año de la acumulación de partidos. En la campaña anterior disputamos un número descomunal de choques, mientras que en lo que va de la actual, pese a no participar en competición europea, la intensa pelea por los puestos altos de la clasificación transforma toda contienda en una lucha despiadada. El gran deseo es que 2017 traiga alegrías o, al menos, la percepción de que plantilla y afición, se consigan o no los objetivos, dejamos el alma en cada minuto de juego.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Los porteros

Aquellos que nos encontramos en gran medida próximos a un proyecto político como Podemos, movimiento que nació hace casi tres años en España, estamos acostumbrados a hablar de debates internos en los últimos tiempos. Los distintos líderes de la agrupación afirman que las discusiones en el seno de una estructura social deben plantearse en términos de apertura, con la máxima transparencia. Coincido con dicha tesis, aunque albergo ciertas reservas, ya que en ocasiones abrirse en exceso puede conducir a que la opinión pública confunda corrientes de opinión con corrientes de división -algo en lo que los distintos medios de comunicación ponen especial empeño-. Sin embargo, no tener miedo a debatir es un ejemplo actitudinal de madurez considerable. Algo similar ocurre en un equipo de fútbol. En nuestro caso, el debate interno, desde pretemporada, reside en el puesto de portero.

La llegada de Loris Karius puso en entredicho la continuidad de Simon Mignolet en la condición de guardameta titular indiscutible. Es más, el propio Karius se hizo con la titularidad después de recuperarse de una inoportuna lesión que le privó de arrancar la campaña en el once inicial. Pero tras algunas actuaciones dubitativas, y especialmente tras la derrota en Bournemouth y el empate contra el West Ham, Mignolet ha vuelto a hacerse un hueco en la alineación mandando a su colega al banquillo. Confieso que no tengo muy claro cuál de los dos acabará asentándose rutinariamente en la portería. Ahora mismo, mi convencimiento es que ni siquiera Jürgen Klopp lo sabe. Por lo tanto, el debate va a continuar. Y quizás es bueno que así sea, por eso de que los futbolistas, al reconocer competencia interna, entrenan mejor a diario.

lunes, 31 de octubre de 2016

The Cavern: Orgullo

Estoy leyendo un libro cuya temática trata sobre la clase obrera en España. En uno de sus capítulos, se explora el vínculo del cine con el movimiento obrero, una cuestión de tremenda importancia y que, por desgracia, está poco extendida en la opinión pública convencional. Los autores del mismo, Ricardo Romero -más conocido como Nega, de Los Chikos del Maíz- y Aratxa Tirado explican que el cine, en su condición de elemento de la superestructura, posee la capacidad de generar ideología en las masas y de ejemplificar diferentes estilos de vida que, en lo habitual, suelen inclinarse por tipos de relaciones sociales burguesas o aspirantes a burguesas. Por ello, cuando aparece una película que describe los lazos de solidaridad de comunidades de la clase obrera en lucha contra la tiranía y la opresión de los gobiernos y de las grandes corporaciones, es lógico que sintamos que todavía queda algo de esperanza y que es posible recuperar un cine comprometido con la emancipación. Una de esas películas es Pride, Orgullo en castellano, historia que refleja la unión entre un grupo de mineros y de homosexuales en la Inglaterra de los años ochenta combatiendo al gobierno de la neoliberal Margaret Thatcher, una lucha compleja, cargada de prejuicios iniciales derivados de la miseria y que desemboca en la solidaridad que se eleva por encima de cuestiones diferenciadoras fusionando a los colectivos golpeados por las lógicas del capitalismo.

Recomiendo su visionado, ya no sólo debido a que es una excelente película, sino porque ese papel que juega el cine en la mencionada superestructura, construyendo imaginarios culturales que por regla general juegan al servicio de la difusión de la ideología dominante, necesita de un mayor número de obras que ayuden a despertar conciencias y que sirvan para que los miembros de la clase obrera, ya sea en España, en Inglaterra o en cualquier región del planeta, seamos capaces de cooperar en un movimiento agregador que tenga como objetivo principal plantar cara un sistema socioeconómico que es la raíz de todas las injusticias.

martes, 27 de septiembre de 2016

Los goles de Coutinho

En las reflexiones posteriores a la excelente victoria del pasado fin de semana ante el Hull City, os explicaba que un amigo mío se había desplazado hasta Liverpool el día anterior a dicho encuentro. Como lo último que supe de él fue que estaba esperando un tren con destino Liverpool el viernes por la mañana, pensé que el mismo viernes o el sábado regresaría a Manchester, su lugar de residencia. Nada de eso, en realidad. Resulta que mi amigo estuvo en Anfield, siendo más concretos en The Kop, presenciando la goleada que le endosamos a los Tigers, lo que implica que el susodicho fuese testigo del gran tanto que materializó Coutinho justo a pocos metros del emplazamiento en el que se ubicaba en la grada. Lo cierto es que he perdido la cuenta de las veces que Coutinho ha transformado goles similares desde que viste la camiseta del Liverpool. Ese disparo lejano con la pierna derecha que entra en la portería por el lado izquierdo del portero es un sello de identidad personal de nuestro futbolista. A decir verdad, considero que se trata de algo único en la historia del fútbol moderno: un tipo que repite una y otra vez el mismo gol en una amplia cantidad de partidos. Me recuerda, salvando las distancias, a la obra de arte que Juan Carlos Navarro, leyenda del baloncesto, se inventó con la denominación de "la bomba". Todos sabemos lo que va a ocurrir, pero nadie es capaz de evitarlo.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

El diseño de las porterías

Hace años, en mi época infantil, solía interesarme por el diseño de las porterías de los estadios de fútbol. Es más, tenía por costumbre reconocer el terreno en el que se estaba disputando un partido en función de la forma y estructura de las redes de ambas metas. Incluso diseñaba mis propias porterías diferenciadas con el propósito de jugar a las chapas. Lo hacía con cajas de cartón, normalmente de galletas. Aquello parece ahora un simple pasatiempo de la infancia. Sin embargo, todavía sigo fijándome, hoy en día, en las porterías y en las redes de los diferentes recintos futbolísticos tanto de Inglaterra, como del panorama internacional. De hecho, el distintivo color rojo de las redes de Anfield durante las últimas campañas llamaba mi atención. Por eso no ha dejado de sorprenderme que Jürgen Klopp haya decidido recuperar el blanco en las redes de las metas de nuestro estadio, argumentando que de ese modo los jugadores obtendrán una mejor visibilidad del arco. Resulta que mi interés por el tema de las porterías guardaba un cierto sentido.

jueves, 28 de julio de 2016

Amarga sensación

La verdad es que nunca he sido muy de Joe Allen. Desde que llegó al equipo hace varias temporadas, tenía claro que se trataba de un jugador de banquillo y a veces ni eso. Sin embargo, el curso pasado demostró que puede convertirse en un tipo bastante útil en determinadas situaciones. Completó un segundo tramo de temporada muy serio y terminó por conquistarnos a muchos de los que, en su momento, criticamos su escasa aportación a los desempeños del Liverpool. Pero como el deporte siempre depara sorpresas amargas, la noticia es que Joe Allen se ha marchado rumbo al Stoke City. Bien es cierto que hemos aceptado una importante oferta monetaria teniendo en consideración el rendimiento global del futbolista, no obstante ahora que parecía empezar a despuntar -Eurocopa con Gales incluida-, me da la sensación de que se ha ido de la plantilla un individuo con mayor proyección de la que pensábamos apenas siete meses atrás.

domingo, 10 de julio de 2016

Los despropósitos de la UEFA

Del mismo modo que en su momento no escribí nada sobre el famoso resbalón de Gerrard en la jornada 36 de la Premier League 2013/14 en este portal, a lo largo del tramo final del pasado curso tome la decisión de dejar de lado la acusación que la UEFA efectúo hacia Mamadou Sakho por una supuesta ingesta, por su parte, de sustancias prohibidas. Sin embargo, ahora que dicha acusación se ha resuelto y que nuestro jugador ha sido exculpado, considero oportuno criticar al principal organismo del fútbol europeo. Y es que Sakho, además de perderse los tres partidos más importantes del Liverpool en los meses de abril y mayo de la pasada campaña -las semifinales y la final de la Copa de la UEFA-, también se ausentará de la final que su selección, Francia, va a disputar esta noche frente a Portugal en la Eurocopa.

La verdad es que en situaciones de este tipo, en las que el club aparta al implicado, resulta complejo mostrar apoyo al deportista en cuestión ante la gran cantidad de dudas que genera la posibilidad de una auténtica existencia de dopaje. No obstante, debo reconocer que tuve claro, desde el primer momento, que tarde o temprano se demostraría la inocencia de Sakho. Algunos otros camaradas también, ya que recuerdo, por ejemplo, aquella pancarta que se exhibió en Villarreal cuyo lema clamaba #FreeSakho. El tiempo nos ha dado la razón. Espero que la UEFA, ese entramado burocrático al servicio de intereses mercantiles, espabile en lo referente a lo importante, que es el deporte. Parece que en dicha organización, ciertos personajes andan más preocupados por sus sillones y poltronas que por ofrecer a los aficionados un producto honesto y de calidad. Cuando son los futbolistas los que pagan por tales incompetencias, acaba por verse afectada una comunidad entera de seguidores y simpatizantes. Me conformaría, visto lo visto, con que no se volviese a repetir una metedura de pata tan impresentable.

martes, 24 de mayo de 2016

Hasta la próxima

La fotografía que ilustra las presentes líneas la realicé la mañana posterior a la victoria frente al Borussia Dortmund en las semifinales de la Copa de la UEFA. La verdad, desconozco si el autor de la pintada hizo la misma debido al triunfo del Liverpool o si, por el contrario, se trata simplemente de un individuo que firma en las paredes y en las señales de semejante manera. El caso es que me agradó ver las iniciales de nuestro club luciendo en una calle cualquiera de Madrid, de modo que no me lo pensé dos veces y fotografié la escena, con el entusiasmo añadido de la increíble remontada que habíamos llevado a cabo la noche de antes. Digamos que la temporada que ya ha finalizado nos brindó momentos para el recuerdo, como por ejemplo la llegada al banquillo de Jürgen Klopp, la tanda de penaltis contra el Stoke City, el gol de Coutinho en Wembley -y el memorable tanto en Old Trafford-, la recuperación de Sturridge, el mencionado triunfo ante el Borussia Dortmund, las buenas campañas de Joe Allen y Kolo Touré o la goleada al Villarreal. Pero si hay algo que nos lega este curso que se cierra, es el regreso de la ilusión al entorno del club. Es posible que muestra de ello sea la pintada de la fotografía. Ahora lo que toca es clausurar el periplo 2015/16 en el blog y no existe mejor forma de hacerlo que con una despedida en tono y perspectiva optimista. Hasta la próxima temporada.

viernes, 22 de abril de 2016

El embajador equivocado

Quiero comenzar este texto dejando bien claro que los cargos honoríficos que se otorgan a determinados futbolistas ya retirados me parecen una inmensa tontería. Teniéndolo en cuenta, es difícil no valorar ciertas noticias con espíritu crítico. Un club de fútbol, además de un equipo deportivo, es un entramado social que genera ideología y sentido de la pertenencia. Y más un club como el nuestro, cuya principal característica reside en el hecho de ser considerado un club de la gente. Por eso, cuando los que llevan las riendas de la entidad toman decisiones al margen de la opinión pública, uno se siente irremediablemente traicionado. El caso es que las altas esferas han llegado a la conclusión de que convenía que Michael Owen volviese a disponer de un vínculo activo con el Liverpool. Estamos frente a una insensatez y un despropósito de enormes dimensiones. Quizás haya personas que, sin conocer la historia, queden sorprendidas ante la rotundidad de mis palabras. Sin embargo, los que vivimos el día a día del club desde hace muchos años, sabemos que Michael Owen es un personaje de infausto recuerdo entre nuestra masa social.

El vínculo que las altas esferas le han concedido al futbolista que en su momento tomó la dramática decisión de olvidar su pasado para firmar con el Manchester United, no es otro que el de embajador internacional del club. De chiste, vamos. Que un tipo que traicionó su trayectoria deportiva vendiéndose al principal enemigo vaya a encarnar el nombre del Liverpool FC por el mundo, resulta desagradable y ofensivo. La respuesta de seguidores, aficionados y simpatizantes es unánime: Michael Owen no nos representa.

jueves, 31 de marzo de 2016

Johan Cruyff y su legado

La prensa deportiva, en concreto la de mi país, España, nunca dejará de sorprenderme. Aunque me interesan bastante poco los contenidos que tratan tanto en los informativos de la televisión como en los diarios digitales, de vez en cuando, y más al producirse una noticia de alcance, uno tiende a repasar los titulares y a atender a las informaciones que se mueven en dichos medios de comunicación. Hace escasos días el mítico Johan Cruyff falleció. Cualquier aficionado al fútbol se hizo eco del suceso. No obstante, es curioso que la prensa española se refiriese al susodicho haciendo mención solamente a los años en los que jugó y en los que entrenó al Barcelona. Ni rastro de su paso por el Ajax. Supongo que no hay mala intención en ello, pero no deja de ser desesperante que haya entidades que, para los grandes medios de comunicación de masas, ya no pinten nada en absoluto. Mis respetos al gran Johan Cruyff y a su legado en el Barcelona, sin olvidarme, por supuesto, de lo mucho que le dio al Ajax, club en el que se formó y con el que, siendo jugador, logró levantar tres Copas de Europa.

viernes, 29 de enero de 2016

El inevitable desconcierto

Es posible que la mayoría de los seguidores del Liverpool seamos capaces de llegar a la conclusión conjunta de que nuestro equipo no juega bien al fútbol. No hace falta entender mucho acerca de este deporte para percatarse de que cada partido es un calvario en el que, por costumbre, tendemos a sufrir de lo lindo. Y esto no es algo nuevo o de la presente campaña en concreto, en absoluto. El colectivo lleva inmerso en una situación parecida varios años. Incluso en la temporada en la que estuvimos apunto de ganar la liga el fútbol que desplegábamos era dubitativo a la par que inconsistente, con la salvedad de que contábamos en la delantera con el siempre infalible Luis Suárez. Sin embargo, lo curioso del asunto es que con un nivel de juego tan escaso vayamos a pelear por llevarnos, al menos, un título este curso. Quizás el jugador que mejor representa el nivel del actual Liverpool es Mignolet, un tipo capaz de condenarnos con sus clásicas malas salidas en los balones aéreos o de salvarnos con paradas imposibles y esenciales. No resultó nada extraño que Klopp se fundiese en un enorme y satisfactorio abrazo con él tras los dos penaltis que detuvo el miércoles ante el Stoke City. Y es que así es el Liverpool contemporáneo, tan imprevisible como desconcertante.

PD: Mañana disputamos eliminatoria de FA Cup en casa contra uno de los rivales que peor se nos viene dando en los tiempos recientes, el West Ham United. Come on Liverpool...

martes, 29 de diciembre de 2015

Memoria histórica

Antes de visitar al Sunderland en el último partido del año 2015 en el que además concluye la primera vuelta de la liga, conviene hacer un repaso a lo que han supuesto los meses que ya dejamos atrás para arrancar de nuevo con propósitos, deseos, ilusiones y todas esas historias. Y es que 2015 no ha sido un año que los seguidores del Liverpool recordaremos en cuanto al terreno deportivo se refiere. Quizás lo que más podamos destacar en el futuro, y ojalá que sea así, es que fue el año en que llegó Jürgen Klopp al equipo. Si logramos que 2015, dentro de tres o cuatro cursos, tenga ese mínimo de importancia, será que las cosas nos habrán ido bien. Por otra parte, también es preciso que hagamos un esfuerzo por recordar que, allá por el pasado mes de mayo, se cumplía una década de la última gran hazaña de los nuestros, la consecución de la quinta Copa de Europa en Estambul. Sobra afirmar que, cuando festejar el aniversario de un triunfo se convierte en el hecho fundamental del año, eso es que las circunstancias no marchan, en terreno de lo futbolístico, de la mejor manera posible. Teniendo en cuenta que somos y siempre seremos un club de los grandes, esto es un problema a resolver. No obstante, hacer memoria es fundamental en todos los ámbitos de la vida, y en concreto, hacer este tipo de memoria histórica nos sirve para tener presente nuestra esencia, independientemente del momento actual y de las adversidades que estemos afrontando. Por eso hoy, día previo a jugar frente al Sunderland y cerrar un año 2015 intrascendente en cuanto a logros y triunfos, quiero reivindicar la memoria histórica del Liverpool y dejar claro que, más allá de los problemas que toque atravesar, somos grandes y nuestra camiseta merece un lugar único e irrepetible en la historia del fútbol mundial.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Amor por nuestro club

Siempre he pensado que mi devoción y gusto por el baloncesto se basa en criterios racionales, tangibles, lógicos. Si alguien me pregunta por mi deporte favorito, suelo referirme de inmediato al juego del balón y la canasta. Sin embargo, y a diferencia del fútbol, acostumbro a seguir el baloncesto con intensidades emocionales controlables. Para mí, el baloncesto es pura afición y predilección por un deporte que, en su conjunto, considero que lo tiene todo. Disfruto tanto del baloncesto que incluso cuando los equipos a los que animo caen derrotados, soy capaz de olvidar el mal trago y salir a flote al instante. Y eso no me ocurre con el fútbol.

Después de perder en Newcastle el pasado fin de semana, permanecí durante varias horas, o quizás durante un día entero, con la moral por los suelos. Y al analizarlo a posteriori me siento bastante ridículo, la verdad, a sabiendas de que no nos va la vida en ello. Pero los tropiezos del Liverpool afectan a mi persona de un modo inexplicable, al igual que los triunfos. Con sus palabras tras la victoria ante el Southampton en Copa de la Liga, Jürgen Klopp estaba en lo cierto afirmando que somos del Liverpool porque amamos profundamente a nuestro club. Y además desde el terreno de lo inenarrable. No busquemos una explicación racional, tangible o lógica.