Se trata de Dejan Lovren. Llegó al equipo el curso pasado y desde entonces no ha conseguido cuajar actuaciones especialmente acertadas, salvo puntuales excepciones. El tipo en cuestión parece bastante comprometido con el club, por lo que es complicado ponerle pegas en ese sentido. Sin embargo, ciertas pifias en defensa han provocado que un sector de nuestra afición cuestione su presencia en el once titular, cosa lógica teniendo en cuenta que contamos con otros jugadores en tal posición que podrían mejorar sus registros. Es como un quiero y no puedo por su parte. Quizás yo me incluya entre ese grupúsculo de gente que piensa que Lovren no debería ser de la partida de inicio en nuestros partidos, pero al margen de mi opinión meramente subjetiva, jamás se me ocurrirá insultar o descalificar a un individuo que, estoy convencido, no consigue rendir debido a una evidente falta de confianza transitoria. Lo expongo en el presente texto porque el pasado domingo, Lovren cerró su cuenta de Instagram muy probablemente por esos insultos y descalificaciones tan habituales en el mundo del fútbol entre los supuestos aficionados. Son las clásicas actitudes mediocres que se reproducen después de derrotas dolorosas como la sufrida ante el West Ham el sábado. Desde este blog, quiero expresar mi firme, decidido y absoluto apoyo hacia Dejan Lovren con el deseo de que pronto recupere un nivel de juego acorde a lo que todos esperábamos tras su fichaje.
PD: Cabe la posibilidad de que dentro de unos días, unas semanas o unos meses, Lovren vuelva a activar su cuenta de Instagram. Estaré atento para informar al respecto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario