sábado, 7 de mayo de 2016

Emotional football

Cuando Jürgen Klopp firmó con el club allá por el pasado mes de octubre, en el día de su presentación pronunció una frase que tengo grabada a fuego desde entonces. Me refiero a aquello de la emotividad, a aquello de empezar a jugar un fútbol emocional porque eso es importante en Anfield. Cuánta razón tenía y qué bien ha entendido lo que significa el Liverpool. Y es que es ese fútbol el que nos ha conducido hasta una final europea. Después de tantas complicaciones en la temporada, con momentos malos y muy malos, con jugadores lesionados, con reestructuraciones deportivas y también con grandes noches para el recuerdo, viajar a Basel a disputar la final de la Copa de la UEFA es el premio a un proyecto que arrancará completamente el curso que viene, pero que ya va dejando sus primeras muestras de intencionalidad. Siendo honesto y sincero, creo que Jürgen Klopp es lo mejor que le ha pasado a nuestra entidad desde la etapa de Rafa Benítez. Los motivos son muchos y variados, pero hay uno que está por encima del resto y es el regreso de la ilusión y de la mencionada emotividad. Buena muestra de ello es el nunca caminarás solo previo al choque frente al Villarreal o el festejo posterior al triunfo que protagonizó el propio Klopp sobre el césped de Anfield.

No hay comentarios:

Publicar un comentario