Pocas personas saben lo que se siente tras perder una final. Desde la experiencia, yo soy una de ellas. Corría el año 2008 y prestaba mis servicios en el humilde club de baloncesto llamado Zona Press. Aquella temporada nos clasificamos para la final del campeonato de Madrid en la categoría Sub-21, una final disputada en la modalidad de doble partido, siendo la ida en nuestra cancha y la vuelta en la cancha del rival. Este hecho implicaba que el vencedor sería aquel colectivo que derrotase al otro por un número mayor de puntos en el resultado global de los dos enfrentamientos. En el primer encuentro ganamos por dos puntos de diferencia en casa, lo que nos obligaba a perder, a lo sumo, tan sólo por un punto en el partido de vuelta. Sin embargo, en ese choque de desenlace, caímos por una diferencia bastante más amplia. No recuerdo el marcador exacto, ni es necesario recordarlo.
Lo que sí recuerdo es la sensación de amargura que, por culpa de la desilusión de la derrota, se instala en tu interior. Acabas dándole vueltas y vueltas a lo sucedido, intentas entender qué es lo que salió mal y qué es lo que salió todavía peor. Imaginas cómo lo celebrarías en el caso de haber logrado ganar el campeonato. Pero en el fondo nada de eso importa, porque eres consciente de que has perdido y no existe remedio posible. Por estas razones puedo comprender a la perfección los pensamientos que rondaban ayer por la cabeza de los jugadores del Liverpool. Lo tuvimos tan cerca que, al marcar el Sevilla el tercer gol, tanto al equipo como a los seguidores se nos vino el mundo encima. No obstante, y tirando de tópico, la grandeza de los deportistas se demuestra en la manera en la que salimos a flote después del golpe. Que a nadie le quepa duda.
Once titular LFC: Mignolet, Clyne, Lovren, Touré, Moreno, Can, Milner, Lallana, Coutinho, Firmino, Sturridge
Sustituciones LFC: Origi, Allen, Benteke
Goles LFC: 35' Sturridge
Lo que sí recuerdo es la sensación de amargura que, por culpa de la desilusión de la derrota, se instala en tu interior. Acabas dándole vueltas y vueltas a lo sucedido, intentas entender qué es lo que salió mal y qué es lo que salió todavía peor. Imaginas cómo lo celebrarías en el caso de haber logrado ganar el campeonato. Pero en el fondo nada de eso importa, porque eres consciente de que has perdido y no existe remedio posible. Por estas razones puedo comprender a la perfección los pensamientos que rondaban ayer por la cabeza de los jugadores del Liverpool. Lo tuvimos tan cerca que, al marcar el Sevilla el tercer gol, tanto al equipo como a los seguidores se nos vino el mundo encima. No obstante, y tirando de tópico, la grandeza de los deportistas se demuestra en la manera en la que salimos a flote después del golpe. Que a nadie le quepa duda.
Once titular LFC: Mignolet, Clyne, Lovren, Touré, Moreno, Can, Milner, Lallana, Coutinho, Firmino, Sturridge
Sustituciones LFC: Origi, Allen, Benteke
Goles LFC: 35' Sturridge

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