jueves, 14 de mayo de 2015

Cambios revolucionarios

Son muchas y muy variadas las personas que piden el cese de Brendan Rodgers como entrenador del equipo la temporada que viene. Ya sabéis de sobra que mi posición al respecto es la de apoyar al actual técnico y pedir una mejora en la estrategia de fichajes. Pero lo curioso de todo esto es que vivimos en una histeria colectiva que se multiplica cada semana tras los partidos, cuya máxima expresión reside en la constante elaboración de teorías sobre los resultados cosechados por el colectivo. Y es que, aunque somos el Liverpool y nos caracterizamos por apoyar en las buenas y en las malas -salvo desafortunadas excepciones-, lo cierto es que la mayoría de la gente está con el proyecto cuando ganas, mientras que pide a gritos un cambio revolucionario cuando pierdes.

En contraposición a esta postura muy ligada al deporte, me desquicia y enerva sobremanera el reverso tenebroso que, esas mismas mayorías, acaparan en los aspectos relacionados con la realidad socio-política. Recientemente se han celebrado elecciones en Reino Unido y, por desgracia, los conservadores seguirán gobernando cinco años más. Un descalabro absoluto para la izquierda y para la clase trabajadora. Es significativo ya que, mientras que en el fútbol se reclama ese cambio revolucionario en cuanto no se logran los objetivos, en la política pueden pasar décadas de destrucción masiva de los servicios y de los derechos sociales que, al parecer, el personal prefiere el continuismo. Ojalá tales actitudes fuesen a la inversa.

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