Finaliza el año en que estuvimos a punto de ganar la liga, un año caracterizado por una mitad buena y una mitad mala. Dicha mitad mala es, a todas luces, la actual. El año en que volvimos a la Copa de Europa y duramos seis partidos, de los que solamente ganamos uno. El año en que lo mejor y lo peor de nuestro fútbol se ha hecho visible ante el planeta. Deseos positivos para 2015, año en que se cumplirá una década de nuestro último gran éxito continental.
No hay comentarios:
Publicar un comentario