En una ocasión y hace ya tiempo, tuve la mala suerte de presenciar un determinado hecho que me produjo una sensación de vergüenza ajena de incalculable contundencia. Recuerdo toparme de lleno con un coloquio verdaderamente ridículo entre el que por entonces era mi entrenador y dos de los sujetos con los que compartía vestuario. Conversaban sobre el concepto de Junior, que en el baloncesto europeo se refiere al chaval de la cantera que sube a jugar con el primer equipo. Los tres individuos en cuestión sostenían que los veteranos se encuentran siempre en el deber de amargar la existencia al novato de turno, ya que ese es el único modo en el que se impone el respeto para que así los que vienen por detrás no se lo crean demasiado. No puedo mostrar mayor desacuerdo con aquellas palabras. La necesidad que experimentan ciertos acomplejados de disfrutar con el menosprecio a los demás es algo que, para mí, deja en evidencia una mediocridad en términos generales bastante acentuada. Por eso me alegro sobremanera al ver que Jon Flanagan es, de largo, el mejor zaguero del actual Liverpool, como también celebro profundamente que Jordan Henderson se haya convertido en la pieza clave de nuestro centro del campo. Ambos fueron los jugadores más destacados en el triunfo de ayer frente al Swansea, un partido absolutamente descontrolado, con defensas inexistentes y tras el cual afirmo en rotundo que los jóvenes de la plantilla tiran del carro con determinación.
Once titular LFC: Mignolet, Flanagan, Skrtel, Agger, Johnson, Gerrard, Henderson, Coutinho, Sterling, Suárez, Sturridge
Sustituciones LFC: Allen, Touré, Moses
Goles LFC: 3' Sturridge; 20' Henderson; 36' Sturridge; 74' Henderson
Once titular LFC: Mignolet, Flanagan, Skrtel, Agger, Johnson, Gerrard, Henderson, Coutinho, Sterling, Suárez, Sturridge
Sustituciones LFC: Allen, Touré, Moses
Goles LFC: 3' Sturridge; 20' Henderson; 36' Sturridge; 74' Henderson

No se debe confundir "jerarquía" con "humillación". Lo primero trae éxitos si se lleva con cuidado y experiencia, lo segundo divide vestuarios y jode carreras. Por suerte, tenemos en Gerrard, Agger y Suárez unos capitanes ejemplares, que están convirtiendo a Flanagan, Sterling o Henderson en jugadores de primerísimo nivel y gran calidad.
ResponderEliminarEs tan importante que los veteranos sean ejemplares...
ResponderEliminarHe visto a lo largo de mi vida deportiva muchos casos de lo contrario, que como bien dices lo único que consiguen al final es dividir vestuarios y generar mal ambiente.
Del mismo modo, los entrenadores tienen el deber de saber gestionar una plantilla y las diferentes edades y circunstancias que se dan en ella. Creo que en lo que se refiere a Rodgers, lo está manejando correctamente.
Me encanta lo que comentas, Álex, esta pasa a ser uno de mis artículos favoritos de tu blog. :)
ResponderEliminarLaura